Plasticidad cerebral: Carta a Melchor, Gaspar y Baltasar

Este año quiero pedir un regalo compartido, la verdad es que tengo garantías de que me lo vais a traer, independientemente de que me haya portado bien, tal vez entonces añadiré a mi carta que procuréis que mucha gente lea esta entrada para que puedan disfrutarlo y para que sean conscientes de que lo disfrutan.

Quiero pedir que sigan generándose nuevos aprendizajes y descubrimientos en nuestras mentes, que sigamos abiertos a las nuevas experiencias y a los cambios que ponen en marcha el desarrollo de nuevas conexiones neuronales y pueden fortalecer las viejas, ¡¡qué viva la plasticidad cerebral y que nosotros nos sigamos beneficiando de ello!!

La plasticidad cerebral, es mi mejor aliada como terapeuta, pero es tan maravillosa que hasta ahora la he mirado con precaución, no permitiéndome afirmarla tajantemente.

Ahora sé -porque voy a cumplir seis años observándola- que existe y es sorprendente:

Es la responsable de que una persona con un proceso de demencia de varios años ligado a la Enfermedad de Alzheimer sea capaz de recordar los nombres y numerosos datos sobre la vida de sus compañeros en el centro de día al que acude desde hace tiempo.

Es la responsable de que un paciente con amnesia declarativa secundaria a Daño Cerebral sea capaz de mejorar en sus funciones ejecutivas, en su estado de ánimo y ya que no en la capacidad de aprendizaje de nuevos conocimientos (porque están lesionadas estructuras involucradas en el aprendizaje)  sí en las estrategias para adaptarse al medio.

Es la responsable de que una paciente con Daño Cerebral debido a Traumatismo Cráneo-Encefálico comience a recuperar habilidades con los idiomas o la informática muchos años después del daño.

Es la responsable de que esa paciente con demencia secundaria a accidente cerebrovascular con gran afectación de las funciones cognitivas y motoras esté recuperando algunas capacidades que parecían perdidas como leer palabras cortas, deletrear o utilizar unas tijeras.

Es la responsable de que ese paciente con amnesia verbal y visual ligada a alteración neurodegenerativa de la sustancia blanca y leve atrofia del hipocampo derecho esté aprendiendo a utilizar estrategias mnemotécnicas y nuevas tecnologías para mantener una vida lo más normalizada posible.

Seguro que también es la responsable de que nuestros familiares con enfermedades neurológicas se adapten a nuevos entornos y personas, reduciendo de ese modo su sufrimiento.

Así como también es responsable de que yo no haya vuelto a fumar en los últimos tres años (también lo fue de que en una época lo necesitara) …y de mucho más, en fin, sé que seguirá sorprendiéndome y mucho.

Pero quiero plantearte a ti lector lo que ésto supone, ya lo decía Don Santiago Ramón y Cajal: “Todo hombre puede ser, si se lo propone escultor de su propio cerebro”, allí lo tienes,  tienes tu cerebro, sácale partido: lee, escribe, piensa, crea, escucha, cambia, haz ejercicio, conoce lugares y personas nuevas, enfrentate a nuevos desafíos, atrevete, aprende un idioma, toca un instrumento, medita, y sobre todo no te rindas en condiciones adversas … haz lo que te apetezca y verás como tú también la notas y te entusiasmas con el gran regalo que es la plasticidad cerebral. ¡¡Gracias Reyes Magos!!

Esta entrada fue publicada en Te ofrecemos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario