Fármacos: Intervención no farmacológica

“Mi marido no duerme de noche, se queda viendo la televisión o haciendo cosas en el ordenador y cuando va a amanecer se acuesta y no hay quien le levante de la cama antes de las tres de la tarde” -me contaba la esposa de un usuario de centro de día al que era muy difícil llevar al centro de manera constante debido precisamente a esta conducta.

“Mi madre no hace nada en casa, está muy deprimida desde que murió mi padre y está casi todo el día en el sofá sin mirar siquiera la televisión” -me indicaba la hija de otra

“Se pone muy agresiva durante las vacaciones, prefiero volver y que siga acudiendo al centro de día porque la veo más tranquila” -comentaba el hijo de un tercero

Desde antes de terminar la carrera de Psicología yo estaba a favor de utilizar intervenciones no farmacológicas para cualquier alteración conductual, cognitiva y/o del estado de ánimo y no es que sea “anti-medicación”, pero me parece de sentido común intentar primero provocar los cambios interviniendo sobre el ambiente, sobre la conducta, sobre la cognición y/o sobre la emoción y cuando esto no sirva valorar la terapia farmacológica, así como también me parece de sentido común evitar en la medida de lo posible la polimedicación (que un paciente tome muchos medicamentos de forma crónica) por dos razones: 1. los fármacos tienen efectos secundarios en muchos casos importantes 2.  la única manera de cambiar es aprender y no se aprende con los medicamentos, aprender a dormir, dejar un hábito nocivo, manejar el estrés, gestionar las emociones, concentrarse son cosas que se pueden incorporar a través del aprendizaje (esto es: podemos esculpir nuestro cerebro con nuestros cambios conductuales y cognitivos que diría Santiago Ramón y Cajal)

Voy a poner un ejemplo de esto que propongo, y lo voy a hacer para el caso del usuario al que atendí que no dormía de noche y sí de día. Añado además que aunque las pautas recomendadas eran específicamente para este caso, y se trataba de una persona con diagnóstico de Enfermedad de Alzheimer son pautas válidas para cualquier persona que tenga dificultades para conciliar el sueño a horas adecuadas o para dormir lo necesario.

Este usuario permanecía con las persianas cerradas por el día, llevaba una vida sedentaria, no hacía ejercicio, no salía apenas de casa, no realizaba ninguna tarea doméstica, todo se lo daban hecho, dormía hasta muy tarde y a veces dormía siesta, algunos días no se quitaba el pijama, por la noche se sentaba en su sala frente al ordenador y se quedaba haciendo cosas hasta altas horas de la madrugada.

Las pautas que se le recomendaron fueron las siguientes

Luz: abrir las cortinas durante el día, es muy importante conciliar nuestra actividad con la naturaleza, a la mayoría de los humanos la luz del día nos mantiene despiertos y la oscuridad suele producirnos sueño. Es importante que en el espacio en que estemos a lo largo del día tengamos luz natural en la medida de lo posible, puede ser útil dar paseos al aire libre especialmente en días soleados,  no mantenerse utilizando cuando se acerca la hora de acostarse el móvil o la tablet, el portátil o cualquier otro artefacto que genere el mismo espectro de luz que la luz del día ya que éstos alteraran nuestros ritmos circadianos (las células de nuestro cuerpo creerán que es de día cuando no lo es).

Actividad: se recomienda no dormir durante el día cuando existen problemas de sueño, para ello es necesario mantenerse activo: salir a pasear, realizar alguna tarea doméstica, acudir a un centro de día en el que se realicen actividades estimulantes, estar inscrito en alguna actividad: deportiva, artística, lúdica, tener interacciones sociales, …. Al caer la noche es conveniente reducir la actividad y si se lleva a cabo alguna que sea más relajada/ suave, no es recomendable realizar ejercicio físico por la noche.

Rutinas: generar rutinas relacionadas con ir a dormir nos ayuda, ponerse el pijama, utilizar una luz tenue y apagar el resto de luces, cerrar persianas y cortinas, utilizar el dormitorio y en particular la cama para dormir y no para actividades más dinámicas en general, ver algún programa (algo monótono y poco emotivo) de TV o escuchar alguno en la radio.

Alimentación: las comidas copiosas y/o las bebidas alcohólicas pueden producir sueño, es recomendable no abusar de unas u otras, es conveniente no tomar estimulantes como nicotina, alcohol, cafeína o teína, en cuanto a la cena es conveniente que sea ligera.

Horarios: cualquiera de nosotros puede constatar que los horarios regulares de sueño (acostarse y levantarse a la misma hora cada día) favorecen que se concilie éste sin dificultad, que no se produzcan despertares y que nos cueste poco levantarnos a la hora habitual, y sabemos que la persona aquejada de una enfermedad neurodegenerativa precisa en mayor medida regularidad en su vida en general y en su sueño en particular, las rutinas limitan en ellos las posibilidades de mostrarse desorientados y la angustia que esa desorientación provoca.

Comodidad: el espacio donde dormimos debe ser adecuado en cuanto a iluminación, ruido, temperatura y también es importante estar vestido cómodamente además de no tener sujeciones (que pueden generar alteraciones de conducta)

Relajación: las actividades de relajación y meditación ayudan a personas que tienen problemas de sueño; vivir sin exceso de preocupaciones o estrés también

Hemos de tener en cuenta que si todo esto es positivo para cualquier persona, una que esté aquejada de Enfermedad de Alzheimer tiene aún mayor dificultad para orientarse temporalmente y precisa más “pistas y ayudas externas” para mantenerse de acuerdo con su reloj biológico.

Para terminar y a modo de conclusión: si hay algo que se pueda arreglar sin medicación, arréglalo sin medicación, siempre será una solución natural y sin contraindicaciones.  En los otros casos planteados: depresión o agresividad también hemos visto (y hay numerosas investigaciones que lo han constatado) que tienen mejores efectos las terapias no farmacológicas en general o en algunos casos la combinación de ambas.

A quien quiera conocer más sobre ventajas de las psicoterapias sobre las terapias farmacológicas le invito a ver los siguientes artículos del último número de la revista Infocop que publica el Consejo General de Psicólogos de España

Hace falta más psicoterapia. Nueva encuesta de la OCU http://www.cop.es/infocop/pdf/2972.pdf

Noruega abre el primer hospital psiquiátrico que ofrece tratamiento sin fármacos http://www.cop.es/infocop/pdf/2973.pdf

¿Nos podemos fiar de los estudios sobre eficacia de los fármacos antipsicóticos? http://www.cop.es/infocop/pdf/2970.pdf

Esta entrada fue publicada en Te ofrecemos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario