Memoria: Estrategias cuando hay dificultades con la memoria

Como sabemos hay personas que dicen tener dificultades de memoria, pero viven sin ninguna preocupación por ese asunto, esas dificultades no interfieren con su vida. Sin embargo, cuando una persona tiene verdaderas dificultades de memoria, estas limitarán su funcionamiento cotidiano, y la persona precisará de ayuda.

Cuando el cerebro está dañado por una enfermedad neurodegenerativa o porque se ha producido daño cerebral los fallos de la memoria empiezan a ser algo serio a tener en cuenta.

Hoy publico esta pequeña entrada sobre la memoria, lo cual es muy atrevido, ya que la memoria es demasiado amplia para reducirla a una breve entrada, pretendo únicamente que sea útil para aquellos que “padecen” las consecuencias de tener “verdaderas” dificultades debidas a sus fallos de memoria.

Lo primero a tener en cuenta es que la persona que tiene dificultades de memoria utilice herramientas que le ayuden a recordar. A mis pacientes con estas limitaciones yo les digo: “está bien, tu memoria es un 600, no va a llegar a ser un Jaguar, lo que tenemos que hacer es sacarle el mayor partido”

En segundo lugar, es muy útil reflexionar sobre lo que ya posees, lo que ya utilizas

  1. Escribe que estrategias utilizas para recordar mejor
  1. Piensa en cuales de las siguientes has utilizado alguna vez y cuales utilizas sistemáticamente

-Agenda

-Alarmas de móvil- entre otras te puede ayudar a recordar que debes mirar la agenda

-Grabar en el móvil o escribir sucesos que hayan tenido lugar

-Hacer fotos con el móvil para recordar

-Repetir, escribir, recitar muchas veces lo que quiero recordar

-Escribir un resumen de películas o libros

-Usar reglas mnemotécnicas para aprender datos concretos

-Procesar con todos los sentidos posibles

-Dar significado a la información, esto es relacionarla con información que ya poseo

-Utilizar estrategias para grabar la información (categorización, asociación, lugares o loci)

La cuestión es que para aprender/recordar, la información que queremos almacenar ha de pasar por tres etapas: una primera de procesamiento de la información o codificación, una segunda de almacenamiento y la tercera de recuperación. Es importante detectar donde se produce el fallo para poner el remedio más eficaz. También es importante detectar si la persona tiene dificultades para recordar lo aprendido o vivido (memoria retrógrada) o lo nuevo (memoria anterógrada) o lo que tiene que hacer en el futuro (memoria prospectiva).  Otra distinción importante es la que existe entre memoria explícita: recolección consciente e intencional de información y experiencias previas.y memoria implícita:un tipo de memoria en la que las experiencias previas ayudan en la ejecución de una tarea, sin que exista una percepción consciente de la existencia de esas experiencias y está preservada en personas que tienen afectaciones de la memoria explícita que por tanto pueden aprender aunque no sepan que aprenden.​

La evaluación neuropsicológica de la memoria permite determinar cuales son las limitaciones mnésicas y cuales son las fortalezas cognitivas de la persona para solventar los problemas a los que esa persona se enfrenta y diseñar intervenciones personalizadas que ayuden a paliar esas dificultades. También permite detectar si el proceso afectado es otro, por ejemplo la atención, la supervisión…etcétera y no meramente la memoria o la capacidad de aprendizaje.

 

 

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