Psicomotricidad en el adulto con afectación cognitiva

En nuestro trabajo con personas con deterioro cognitivo que puede estar ligado a diversas patologías: enfermedad de Alzheimer, Parkinson, Fronto-temporal, Lewy, tumores, Huntington, etcétera, la Intervención Psicomotriz es imprescindible desde las primeras etapas.

Ello se debe a que este tipo de intervención ayuda a cumplir con los objetivos terapéuticos que nuestro equipo persigue, proporcionar a nuestros pacientes bienestar, ralentización de la pérdida de las capacidades cognitivas y ralentización de la pérdida de conexión con el entorno.

1. Bienestar: sentirnos bien con nuestro cuerpo, tener el menor dolor posible, movernos, participar, relacionarnos e incluso jugar incrementa nuestro bienestar subjetivo, usar nuestro cuerpo para nuestras actividades de la vida diaria es necesario para nuestro bienestar: desplazarnos, manejar objetos, vestirnos, asearnos…

2. Ralentizar la pérdida de las capacidades cognitivas: mantener la atención y preservar en la medida de lo posible la memoria (en particular la memoria procedimental y emocional), mantener la capacidad de reconocer los estímulos sensoriales (visuales, auditivos, táctiles, gustativos, olfativos, propioceptivos, vestibulares) y de manejarlos así como de aprenderlos y/o no olvidarlos, mantener la capacidad de orientarnos en el espacio, en el tiempo y en relación a los otros, no perder la capacidad de reconocernos a nosotros mismos (mantener nuestra identidad), permitir la expresión de las capacidades de forma creativa (es muy agradable ver a alguien con deterioro cognitivo encontrando estrategias novedosas para llevar a cabo una actividad, como por ejemplo hacer nudos a una cuerda para tirar unos bolos)

3. Ralentizar la pérdida de conexión con el entorno: estimular la relación con otros, pasarse la pelota, pasar por encima o por debajo de cuerdas que otras personas mueven, ayudar o ser ayudado, son solo algunos ejemplos de como a través de actividades psicomotoras podemos favorecer que se atienda al otro y que se interactúe con él (y por tanto que se le recuerde) y estimular la percepción del propio cuerpo en el espacio, la percepción del resto de estímulos, la percepción del movimiento y mantener la capacidad de organizar ese movimiento espacio-temporalmente.

Así que no dejemos de lado la Intervención Psicomotriz en ninguna de las etapas del deterioro cognitivo. Sería también deseable que se investigara más en este campo.

Existe un programa financiado por la Obra Social Caixa Galicia que se puede consultar en red que da muestras de como se puede llevar a cabo la estimulación cognitiva de personas mayores a través del movimiento.

http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/caixagalicia-memoria-01.pdf

 

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